31 mar. 2010

El día después de mañana...


¿Quién hará temblar la Bombonera ante un tiro libre cerca del área local? ¿Quién será el dueño de las ovaciones del Monumental –aún estando ausente–? ¿Quién dará el ejemplo de amor a la camiseta volviendo a los 36 años –resucitando del retiro– y en un estado impecable? ¿Quién se desvelará por superar los 12 títulos del jugador más ganador de la historia? ¿Quién tendrá el valor para desafiar a Labruna en la cima de la tabla de goleadores del club? ¿Quién pisará el verde césped del Monumental más veces que Amadeo? ¿Cuál extranjero nos hará sentirlo más nuestro que nadie –algún príncipe quizás–? ¿Quién será capaz de llenar todos los estadios con su sola presencia?
Tarde o temprano, desgraciadamente para los hinchas de River, llegará el día en que los Muñecos serán juguetes del pasado… en que los Burritos del fútbol no sabrán tirar una gambeta que haga delirar a los amantes del buen fútbol… tarde o temprano llegará el día en que los enanos habilidosos estarán desarmando defensas en Europa… también llegará el día en que los que supieron ser ídolos del club, cuelguen los botines lejos del país...




El panorama riverplatense presenta más sombras que luces y el horizonte no se muestra muy prometedor. Las raíces regadas de gloria de en los años 90 ya son árboles que dan poca sombra, los héroes que salían campeones todos años en el comienzo del milenio se asustan al ver la pobreza por la que atraviesa el club, estando ellos en un primer mundo lleno de riquezas. Las semillas de hoy nacen en un suelo dañino para su crecimiento, por lo que se hace más difícil la fabricación de ídolos; y los pocos privilegiados que logran sortear estas adversidades tienen sus días contados ya que cualquier oferta que llegue del otro lado del océano será mejor que luchar por no descender…
Por eso, es que como hincha de corazón, no logro encontrarle una salida a este River en caída libre, a este River que nadie quiere volver… al que nadie quiere jugar… al que nadie quiere dirigir… a este River que, por desgracia, los hinchas ya nos estamos acostumbrando a ver…

CA River Plate 1901